Un día como hoy, millones de esclavos gritaron «¡libertad!»

Esclavos llevados de África son utilizados en la agricultura, mientras millones de otros emigrados forzosos eran sometidos a maltratos, en una época negra de Estados Unidos que vio la luz con la Proclamación de Emancipación firmada por Lincoln.

El 22 de setiembre de 1862, el presidente de Estados Unidos, Abraham Lincoln, anunció que todos los esclavos de ese país serían liberados, en una medida que tuvo defensores y detractores y posibilitó el fin de un estado de vida miserable para millones de personas.

La Proclamación de Emancipación marcó un giro en la guerra que libraban entonces los estados de los Estados Unidos de América, que ya no se embarcaron en una lucha en nombre de la unidad nacional, sino de una guerra revolucionaria por la libertad de los esclavos.

A Lincoln le costó algún tiempo atreverse a jugar esta audaz carta. En 1860, su elección a la Casa Blanca –para la que se había presentado en nombre del joven partido Republicano frente a dos candidatos demócratas esclavistas– acarreó la constitución de los estados esclavistas del sur como estados independientes, llamado Secesión.

Lincoln asumió sus funciones cuando los ejércitos nordistas y sudistas ya llevaban algunas semanas enfrentándose.

El nuevo presidente insistió en que el gobierno federal luchaba ante todo por “preservar la Unión”.

En su discurso de investidura, Lincoln manifestó su voluntad de apoyar una enmienda a la Constitución que garantizase el mantenimiento del derecho a la esclavitud en los Estados del Sur, donde estaba en vigor, a condición de que el Sur se sumase a la Unión.

Sólo a los 18 meses del comienzo de la guerra, se decidió por fin Lincoln a comprometerse definitivamente contra la esclavitud.

Dos elementos empujaron a Lincoln y a su gobierno a revisar sus visiones conservadoras de esta guerra:

Las tropas de la Unión sufrieron varias grandes derrotas. Las victorias de los confederados en varios campos de batalla mostraron que los confederados no estaban dispuestos a rendirse y que había que adoptar medidas drásticas para ganar esta guerra;

Los esclavos no iban a esperar a Lincoln para actuar. En los estados del Sur, desde que se declaró la guerra, millares de esclavos -convencidos de que su futuro se jugaba en este conflicto- decidieron luchar por su libertad.

La Proclamación se componía de dos decretos presentados por Lincoln durante la Guerra de Secesión.

La primera fue presentada el 22 de setiembre de 1862 y, según la historia, establecía la libertad de todos los esclavos en la totalidad de los estados confederados de América.

La segunda orden, presentada el 1 de enero de 1863, enumeraba diez estados específicos donde se aplicaría.

La Proclamación proveyó de marco legal para la emancipación de cerca de 4 millones de esclavos, que fueron liberados a medida que avanzaba el ejército unionista, y comprometió a la Unión a acabar con la esclavitud, lo que era una decisión controvertida incluso en el norte.

Cuando se avecinaba el fin de la guerra, los abolicionistas se dieron cuenta de que, si bien los esclavos habían sido liberados a través de un bando de guerra, la institución de la esclavitud no se había ilegalizado.

Aunque algunos estados ya disponían de legislación contra la esclavitud, en otros ésta continuaba siendo legal, rigiendo hasta el 18 de diciembre de 1865, cuando la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos fue promulgada.

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