Temen un duro «martes 13» contra la Constitución Nacional

Un severo pronóstico de cercenamiento de la letra de la Constitución Nacional se anuncia entre bambalinas, como secuela de la ambición de poder de grupos políticos que ponen en serio riesgo la democracia en Paraguay.

En medio de voces y versiones interesadas que ponen al rojo vivo el tema de la reelección, la Cámara de Senadores deberá definir este martes la suerte de la vapuleada Constitución Nacional al poner en votación la cuestionada enmienda que le ponga el necesario parche a la Carta Magna para viabilizar así, con sesgo legal, la intención aun disfrazada de Horacio Cartes y Fernando Lugo de hacer el rekutu como presidente de la República.

La sesión acapara la atención nacional e internacional, especialmente de sectores celosos del cumplimiento de la ley como base y sustento de la democracia que el Paraguay alega abrazar.

Como pocas veces ha ocurrido en la historia parlamentaria, el voto de cada senador vale oro, más aun después de que corrieran rumores de que el oficialismo cartista hizo lo necesario como para torcer conciencias esquivas y acumular la cantidad de votos que requiere para destrabar el único obstáculo que se presenta a sus pies en su impetuosa carrera de repetir el cargo.

Contradictoriamente, Cartes ha venido repitiendo un discurso que niega una nueva aventura presidencialista, mientras alimenta la maquinaria reeleccionista, provoca reacciones encontradas y convierte al país en un enorme escenario proselitista, dejando postergada la solución de múltiples problemas sociales, pobreza, falta de empleo, inseguridad y corrupción en la función pública.

En el lado opuesto, la oposición se ha convertido en la gran incógnita en el proceso de saneamiento de las instituciones del país.

En esta vuelta, el Partido Liberal Radical Auténtico se presenta dividida en dos para las cruciales votaciones del martes, donde el llanismo es señalado de plegarse de forma oculta al cartismo, mientras el oficialismo azul lanza munición gruesa contra los que pretenden torcer la letra y el espíritu de la Constitución, y busca al mismo tiempo aprovechar la oportunidad para obtener oxígeno vital a su intención presidencialista.

El luguismo ha venido jugando a las escondidas en todo este culebrón.

En un primer momento, sus principales referentes, incluido el ex presidente Lugo, se tiraron en contra de la reelección, y en ese marco lanzaron sapos y culebras contra los “antipatriotas”, pero después analizaron mejor las cosas (léase, sus intereses sectarios) y ahora son calificados también como “torcedores de la voluntad popular”, nombre que los mismos utilizaron para descalificar a los que pedían la enmienda o la reforma de la Carta Magna para introducir la figura del rekutú.

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.