Próximo intendente de Lambaré asumiría con el estigma de corrupto

¿Qué promete Cárdenas a los ciudadanos cuyos votos anhela? Igual pregunta se hacen con respecto al intendentable liberal, que también arrastra acusaciones de corrupción, en un combo que coloca a los votantes en una difícil situación.

El infortunio se ha apoderado de los electores de Lambaré, en la Gran Asunción, debido a que los dos candidatos a intendente con mayor intención de votos arrastran sobre sus cabezas sendas acusaciones de corrupción.

De esta manera, existe la alta posibilidad de que el próximo titular municipal asuma el mando cargando sobre sus hombros el estigma de mal ciudadano, con lo cual el contribuyente no podría esperar que mejore el caos que envuelve la gestión del último intendente, el colorado Roberto Cárdenas.

Cárdenas presentó renuncia en agosto para presentar candidatura a un nuevo período de gobierno municipal, sin reparar en las graves acusaciones que pesan en su contra, especialmente el supuesto derroche de recursos millonarios del Fonacide.

El caudillo oficialista habría malgastado en la adquisición de materiales de pésima calidad utilizados en la reparación del colegio nacional local, que dejó sentir la irregularidad tras derrumbarse sobre la cabeza de los alumnos, en pleno horario de clase, parte del techado de un aula.

El riesgo de que el techado de todo el colegio, y aun otras mejoras, corran la misma suerte, precipitó la acción fiscal, que imputó a Cárdenas por presunta lesión de confianza, pero el expediente ha sido trabado por la maquinaria política, que presiona con pedir el enjuiciamiento por “mal desempeño” de la fiscala interviniente, Blanca Agüero, en medio de un tímido respaldo de sus superiores que apunta a un próximo blanqueo del caso.

Del otro lado, el intendentable liberal, Armando Gómez, también está imputado por corrupción.

Gómez está acusado de tres delitos –enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y asociación ilícita- en el marco de la investigación fiscal que busca aclarar un caso de robo, de entre 3 y 5 millones de dólares, a la empresaria ganadera Marys Llorens, perpetrado presuntamente por la esposa del político liberal, Fabiola Bareiro.

Bareiro se encuentra con orden de captura, aunque referentes vinculados a su esposo señalan con insistencia que la mujer se encuentra en el país, mantenida en secreto por la estructura de poder, mientras abogados expertos en chicanas aprestan el escenario ideal para el blanqueo, con la ayuda de la justicia maleable.

Los dos intendentables lambareños acusados de corrupción no tienen impedimento legal para pugnar por la Intendencia, pero carecen de ética para descabalgar de sus respectivas candidaturas y dar paso a personas honorables, como se merecen los contribuyentes.

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.