Otra Navidad triste para Edelio, lejos de su familia y la protección del Gobierno

El clamor familiar por la libertad de Edelio en la pasada Navidad quedó nuevamente en el intento, extendiendo tristeza e impotencia en la familia, mientras el Gobierno no acusa recibo del dolor que causa su ausencia.

Pasó una nueva Navidad con su bagaje de alegría y esperanza de mejor tiempo para todos los hogares cristianos, pero muchos núcleos familiares sintieron de otra manera las festividades.

Uno de ellos fue el hogar de la familia Morínigo Florenciano, donde el color de la vida se ha opacado violentamente a partir del 5 de julio del 2014, cuando Edelio fue arrancado de su casa y llevado en calidad de secuestrado.

“Para nosotros, la Navidad fue nuevamente un motivo más de llanto y dolor por la ausencia de nuestro hijo”, afirmó doña Obdulia Florenciano, madre de Edelio.

Recluida junto con su esposo Apolonio y otros hijos y nietos en la humilde vivienda familiar de Arroyito, distrito de Horqueta (departamento de Concepción), la mujer no ahorra adjetivos para describir el ambiente de tristeza e impotencia que inunda su entorno.

“La vida ha dejado de ser la misma para todos nosotros. El sabor amargo que llevamos en nuestros corazones nunca ha sido respondido por el Gobierno, que se mantiene en silencio y no hace nada para rescatar a mi hijo sano y salvo”, expresó la acongojada madre.

Edelio se desempeñaba como suboficial de la Policía Nacional en el tiempo en que fue secuestrado por miembros del ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP).

Decenas de versiones y conjeturas se han tejido en torno a su extraño plagio, que no tiene sustento lógico e incluso en un momento hizo dudar de las verdaderas intenciones del EPP de mantenerle atrapado en cautividad.

A excepción de los secuestros extorsivos, que encajan con la naturaleza de este tipo de crimen, los epepistas no pidieron dinero a cambio de la liberación de Edelio, sino la liberación de 6 compañeros detenidos en la Agrupación Especializada como moneda de cambio por la libertad, requerida en una sola ocasión, que recibió la negativa contundente de las autoridades.

A partir de entonces, nada se sabe de Edelio, que es mantenido en cautividad junto con los secuestrados Abrahán Fehr, Franz Wiebe y Félix Urbieta.

El comandante de las Fuerzas Armadas de la Nación, Horacio Cartes (quien oficia de Presidente de la República), creó poco después de asumir el cargo una fuerza de seguridad especial para contener a la agrupación armada EPP, que ya por entonces generaba zozobra en el norte.

Sin embargo, han pasado los meses y los años, y en vez de ofrecer respuesta con la liberación de los secuestrados, solo presenta excusas, que antes que justificaciones implican vergüenza, ineficacia e insensibilidad ante un problema grave que pone en vilo a todo el país y amenaza con fuerza a la inversión extranjera.

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