Oportunistas se aprovechan de las necesidades de productores en apuros

Imagen patética de ganado intentando cruzar un río desbordado en la zona de Misiones. La coyuntura es aprovechada por oportunistas para comprar los animales a precio vil, denunciaron ganaderos de la zona.

Así como la bonanza económica es una posibilidad para muchos, para otros las necesidades constituyen fuentes propicias para sacar tajadas, como ocurre con los productores pecuarios del departamento de Ñeembucú, que son obligados a ofertar a precios de remate sus animales ante el peligro de que mueran ahogados por la crecida que afecta a esa región del sur del país.

Millares de reses son vistos últimamente realizando largos recorridos hasta lugares altos, en busca de refugio ante el avance de las aguas, que tienen con la soga al cuello a los animales debido a los anegamientos de los cursos hídricos en una zona especialmente vulnerable debido a los suelos bajos y rodeados de esteros.

“Hacemos lo que podemos en medio de caminos intransitables que dificultan la operación de camiones, e incluso los tractores tienen graves limitaciones debido al suelo debilitado, que ante el menor descuido provoca imponderables que obligan a redoblar el esfuerzo”, afirmó Angel Ramón Flores, productor de la zona de Laureles.

Lamentó que, en medio de la situación, aparezcan por el lugar personas que ofrecen pagos ínfimos por las reses con el argumento de que “en tal lugar están vendiendo más barato”, en alusión a otros productores que no tienen más remedio que “regalar” sus animales en vez de arriesgarles a una muerte segura, lo cual ocurriría irremediablemente en caso de que no consigan lugares altos para acampar, o el costo del traslado haga imposible embarcarse en la aventura del auxilio oportuno.

Los ganaderos sureños han reportado la muerte de unos 200 vacunos por causa de la inundación, pero aclararon que el impacto del fenómeno atmosférico será peor en los próximos meses debido a la segura disminución del hato ganadero debido a la ausencia de preñeces, que seguramente se dará a causa del estrés sufrido por las vacas y las condiciones inadecuadas para la producción de terneros.

Este hecho sería puntualmente negativo para el sector pecuario, que enfrenta la necesidad de incrementar el hato debido al régimen elevado de exportaciones de carne como fruto de la demanda extendida del producto “made in Paraguay”.

Como medida de mitigación, el Gobierno determinó, a través del Banco Central del Paraguay, congelar los intereses por préstamos vinculados con el sector ganadero, hasta que se normalicen nuevamente las condiciones productivas.

 

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