“Neneco” reniega el estatus de paraguayo que abrazó cuando le convenía

«Paraguayo teeté», cuando esta nacionalidad encajaba con sus pretensiones de poder y autoridad, Acosta ahora pelea para ser tratado de brasileño, con el objetivo de burlar el juicio que le aguarda en Paraguay por el asesinato del periodista de ABC Color, Pablo Medina.

Pasan los días y se postergan los plazos para definir la situación procesal del presunto autor moral del asesinato del periodista paraguayo Pablo Medina, Vilmar Acosta, quien pelea en Brasil para evitar la extradición y enfrentar a la justicia paraguaya que lo aguarda para someterlo a juicio, en medio de la expectativa de millares de indignados.

“Neneco” Acosta se encuentra detenido en Brasil, luego de permanecer oculto durante más de cuatro meses de la policía paraguaya, que lo buscaba como sospechoso de participar en el crimen de Medina.

A partir del 5 de marzo pasado, el supuesto asesino aguarda en una dependencia de la Policía Federal del vecino estado de Mato Grosso, aledaña al departamento paraguayo de Amambay, mientras el Supremo Tribunal Federal analiza el pedido de extradición.

El punto que demora la sentencia es la calificación de ciudadanía de Acosta, quien se presenta como natural de Brasil, pero documentos presentados por la justicia de nuestro país prueban que tiene documentación paraguaya, con la cual había presentado su candidatura a intendente municipal de Ypehu, y se desempeñaba en el cargo hasta que se evidenció su vinculación con el crimen.

Una resolución del procurador general de Brasil, Rodrigo Janot, echa luz sobre la discusión de ciudadanía en ciernes, al afirmar que Acosta es ciudadano paraguayo y debe ser sometido a la justicia de su país.

Una documentación presentada por abogados de “Neneco” señala que el ex intendente nació en la localidad de Sete Quedas, cercana a Ypehu, pero posteriormente se aclaró que, aunque ello fuere cierto, el detenido ostentaba el estatus de residente de varios años en Paraguay, donde incluso se desempeñaba como autoridad civil.

La Policía Nacional evidenció también que Acosta se dedicaba al tráfico de drogas, apuntalado por su influyente posición económica y de mando.

La investigación fiscal cuenta con evidencias y testimonios que incriminan gravemente a “Neneco” en el asesinato del corresponsal periodístico del diario ABC Color en Curuguaty.

Según el reporte, el entonces intendente reaccionó de forma criminal ante publicaciones periodística de Medina, que lo vinculaban con el narcotráfico.

El hombre de prensa fue acribillado a tiros junto con su asistente, Antonio Almada, quien también falleció en un camino vecinal de la localidad de Villa Ygatimí, departamento de Canindeyú.

Las manifestaciones de protesta por el crimen se han ido apagando con el paso de los días, mientras la impunidad ronda amenazante por pasillos tribunalicios, donde indignados coinciden en recordar que la justicia en Paraguay no es para los poderosos y delincuentes de alta gama.

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