“Quiero creer que hay todavía jueces y fiscales dignos, y a ellos me remito para decirles que con una dosis de voluntad y ganas de trabajar en serio se puede ubicar el paradero de Yuyú”, afirmó la dirigente social.

Organizaciones civiles y de lucha por los derechos humanos han instalado a la ciudad de Emboscada en la mira de sus actividades.

“No buscamos confrontación, altercados o violencia. Solo queremos instalar conciencia en las autoridades encargadas del caso sobre la importancia y la necesidad de que hagan su trabajo, y sin demora innecesaria”, afirmó Lidia Medina, coordinadora nacional de lucha contra la pobreza y el maltrato de niños.

Acompañada de un grupo de adherentes del barrio Trinidad, de Asunción, Lidia participó activamente de la marcha realizada este lunes en Emboscada en demanda de justicia por la niña Juliette, desaparecida en extrañas circunstancias el pasado 15 de abril de la vivienda del barrio Isla Alta, en las afueras de la ciudad, donde compartía con su madre y padrastro, hasta el momento señalados como principales sospechosos de la desaparición.

Alertó acerca de las secuelas que arrastra el caso.

“No solo el Paraguay está pendiente de este escándalo, sino muchos otros países del mundo comprometidos con la defensa de los derechos del niño y, fundamentalmente, de los derechos de los niños con capacidades especiales como Yuyú, quien se ha convertido en la razón de nuestra convocatoria”, añadió, en consonancia con expresiones de otros indignados concentrados frente al local de la fiscalía emboscadeña.

Sostuvo que, a través de los centenares de contactos, a nivel nacional e internacional, de la organización que la misma preside, “estamos exigiendo justicia en todos los niveles de poder y de mando, porque nos conmueve profundamente esta situación”.

“Exigimos que la justicia haga su trabajo, esto significa que se muevan e investiguen en varios frentes; ellos saben cómo actuar y de quién o de dónde obtener informaciones”, alegó.

Consultada acerca de las medidas tomadas hasta el momento, dijo: “Quiero confiar que nuestro cuestionado sistema judicial cuenta con jueces o fiscales fiables e incorruptibles. Más de un mes no puede seguir desaparecida una persona en una ciudad chica, en un país chico, donde todos nos conocemos”.

“En Paraguay hay mucha tecnología, hay equipos y personal de avanzada; solo falta una dosis de buena voluntad y ganas de trabajar en serio”, puntualizó Lidia Medina.

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