Ministro ensaya excusas, en vez de ofrecer rescate

El ministro no quiere que sus dirigidos entren al monte porque teme por sus vidas, mientras nada se sabe del secuestrado, en una muestra de increíble ineficiencia de las fuerzas de seguridad.

El ministro del Interior, Francisco De Vargas, sostuvo que la libertad de Edelio Morínigo es “complicada” debido a variados factores, entre ellos el riesgo de muerte que enfrentarían las tropas de seguridad en caso de que decidan entrar a los montes en busca del secuestrado.

Las declaraciones del responsable de la seguridad nacional generaron en su momento críticas de subido tono con respecto a la capacidad de gestión del ex fiscal antidroga para administrar el conflicto y, al precio que fuere, obtener la libertad del compatriota mantenido en cautiverio.

El presidente Cartes, por su lado, las pocas veces que se animó a hablar sobre el caso también ofreció pretextos, en el sentido de que la fuerza especial dispuesta por el mismo en su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas “está haciendo todo lo posible” para lograr la liberación, pero han pasado dos largos años y no hay respuesta.

La esposa de Edelio, Elisa Ledezma, afirmó a medios radiales de Asunción que el Gobierno tiene pleno conocimiento de la suerte de su marido y otros detalles, como el lugar donde se encuentra, y llamó la atención sobre la inacción para proceder al rescate sin más demora.

Las versiones se multiplican a medida que pasa el tiempo y nada se sabe del caso, mientras este martes, después de meses de olvido, organizaciones de defensa de los derechos humanos sacan la cara y condenan el hecho, pidiendo turno para cuestionar la ineficiencia del Gobierno representado por el presidente Cartes.

La sociedad también se ha sumado al clamor de rescate, después de que se haya apagado el grito de libertad y se mantuviera el caso de secuestro como “irremediable”, ante el relajo generalizado que la familia Morínigo Florenciano puso en tela de juicio.

La última vez que se vio con vida a Edelio fue en octubre del año pasado, poco antes de la liberación del secuestrado Arlan Fick, cuando una fotografía divulgada por el EPP mostraba a ambos en un lugar desconocido del monte en aparente buen estado de salud.

Fick ganó la libertad poco después, y Edelio continuó en poder de sus captores, que hasta el momento mantienen el caso en el absoluto misterio.

Mientras se duda que el joven sigue con vida, otros señalan que es utilizado como escudo para mantener la imagen del EPP, que reivindica el poder político-militar, mientras sectores de seguridad afirman que se trata de una agrupación formada para servir de escudo a la mafia del narcotráfico bajo el falso perfil de defensores de la democracia.

 

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