Más de 2.500 motos incautadas se pudren en poder de la Patrulla Caminera

Las máquinas están expuestas a los rigores de la lluvia y el sol, el frío y el calor, precipitando su rápido deterioro. Sus dueños no las retiran porque las multas a pagar son superiores al costo de las motos.

Un total de 2.532 motocicletas de diversas marcas, tamaños y colores, incautadas en diversos procedimientos, permanecen expuestas a los rigores climáticos y atmosféricos en espacios abiertos de dominio de la Patrulla Caminera, en medio de la maraña legal que impide disponer de los vehículos, ya sea para rematarlos o darles un destino útil.

En el patio del peaje de Emboscada, sobre la ruta 3, están varadas 523 motos, y las restantes se encuentran en el cuartel central y dependencias de la primera zona de la Patrulla Caminera, en los alrededores de Asunción y el área metropolitana.

Las máquinas han sido incautadas debido a faltas graves de sus conductores, sorprendidos en barreras policiales efectuadas en las rutas.

El jefe de la Patrulla Caminera, inspector general Silvio Ruiz Díaz, informó que se trata de una cuestión recurrente, en el sentido de que la cantidad de motocicletas requisadas se incrementa con las intervenciones y control rutero.

Comentó que las faltas más repetidas por los conductores, que ameritan la incautación de las motos por representar peligro para el mismo “motoqueiro” y terceras personas, son: conducir sin licencia, manejar sin el uso obligatorio de cascos protectores, exceso de velocidad y falta de luces.

“También procedemos a requisar las motos de personas sorprendidas haciendo piruetas en la ruta o manejando de forma peligrosa, para salvaguardar la vida del mismo conductor y de terceras personas”, afirmó el inspector Ruiz Díaz.

Llamó especialmente la atención acerca de menores de edad, algunos inclusive niños, al mando de motos.

“Se trata de una irresponsabilidad que debe ser cargada, en primer lugar, a los padres, teniendo en cuenta que se está transgrediendo una ley y, a más de ello, para transitar en la vía pública se debe tener buenos reflejos”, acotó la autoridad caminera.

Las motos depositadas en el puesto de peaje de Emboscada muestran claras señales de abandono.

La mayoría de ellas tiene las cubiertas arruinadas, y se notan evidencias de herrumbre u oxidación en las piezas de metal, como secuela de la extensa exposición al sol y la lluvia.

En un principio, se anunció que serán rematadas ni bien entre en vigencia la nueva Ley de Tránsito.

Sin embargo, el cuerpo legal es objeto de duros cuestionamientos, incluso a nivel parlamentario, por lo cual la ley en cuestión, a pesar de estar en vigencia, no será aplicada hasta que se despejen las dudas de contenido y las instancias de rigor autoricen su implementación sin temor alguno en todo el territorio nacional.

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