La vieja política instaló vicios arrastrados del pasado

Los votantes se repartieron entre personas con intereses creados, funcionarios estatales «invitados» por el oficialismo, correligionarios fieles a sus líderes y paraguayos que aun sueñan con intendentes patriotas.

Los comicios del interior de los partidos y movimientos con deseos de presentar candidaturas a intendente municipal el próximo 25 de noviembre presentaron este domingo más de lo mismo.

Millones de dólares, en cifras que no podrán ser conocidas con exactitud, han ido a parar a proselitismo, en un país altamente necesitado de recursos para costear mejoras, especialmente aquellas que alcancen a la población en situación de necesidad.

Denuncias presentadas en la Justicia Electoral señalan que el alquiler de cédulas de identidad para asegurar los votos persiste campante en el tiempo, a pesar de que las instancias de rigor han alertado que está práctica de compulsa contaminada es un delito penado por ley.

La prensa también se ha hecho eco de otra práctica arrastrada del pasado, como es la utilización de bienes y recursos públicos, por parte del oficialismo, en un desigual, injusto e ilegal “sistema” para captar prosélitos.

Con el correr de los días serán dados a conocer detalles de las denuncias, y las determinaciones que adoptará el Tribunal de Justicia Electoral, aunque se da por descontado que cualquier sentencia no incidirá en los resultados comiciales, y tampoco podría significar el “juego limpio” declamado en un estado de democracia.

De esta manera, la vieja política salió a relucir en una jornada primaveral acompañada por el colorido de los locales de votación, mientras una mayoría ajena a los acontecimientos se dedicaba a lo suyo.

Entre esa mayoría figuran quienes estiman que las elecciones, unas vez más, han sido una pérdida de tiempo, porque los que salieron a la arena a pelear candidaturas no han presentado propuestas de trabajo o de mejoramiento del sistema de cosas.

Muchos políticos estarán pugnando las intendencias municipales por tercera vez, a pesar de que la mayoría de ellos poco o nada han hecho en favor de los ciudadanos, sino de sus intereses particulares.

Se creía que con el “nuevo rumbo” las viejas prácticas políticas irían a aminorar, pero ello no ha ocurrido, con lo cual los paraguayos deberán volver a esperar sentados los reclamados vientos de cambio.

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.