La cuarta parte de las personas que viven en asentamientos de Central pasa hambre

Falta de servicios básicos, analfabetismo funcional y hambre dominan en los asentamientos precarios del entorno de Asunción, dice el informe, según el cual la tercera parte de las familias está por debajo de la línea de pobreza extrema.

La carencia de información sobre el fenómeno del crecimiento de la población y del espacio urbano, sin planificación alguna, motivó la aplicación de una encuesta de exclusión social, política y económica en los asentamientos de 16 de los 19 distritos del departamento de Central, el más poblado del Paraguay, en el marco de la investigación “Territorios de exclusión social”.

En el departamento de Central existen 196 asentamientos, con un total de 20.324 viviendas, y se calcula que cada vivienda alberga 4,48 miembros en promedio. Puede estimarse, entonces, que unas 91.000 personas se encontrarían viviendo en asentamientos, lo cual representan el 4,9% de la población de este departamento.

El sociólogo José Antonio Galeano explica en un material divulgado por el Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), que el 30,54% de la población de los asentamientos de Central se encuentra por debajo de la línea de la pobreza extrema.

Este dato sextuplica el índice global, pues la Encuesta Permanente de Hogares de 2015 reporta que el 4,8% de la población total del departamento se encontraba en situación de pobreza.

Además, el 80,68% de los hogares no cuenta con alguno de los tres bienes o servicios considerados básicos (agua, cocina y recolección de basura) y, a pesar de encontrarse en estas condiciones, el 99,5% de las personas que viven en asentamientos no es beneficiaria de los programas públicos de reducción de la pobreza.

En el eje político se observa que el 22,95% de las personas mayores de 65 años que viven en los asentamientos del departamento de Central no sabe leer ni escribir.

El 80,2% no cuenta con ningún tipo de seguro médico, valor que está 18,8% por encima de la media de la población del departamento, según la Encuesta Permanente de Hogares de 2015. El 24,3% de las personas que viven en asentamientos pasa hambre y hay días en que el 27,4% de los hogares no consigue alimento suficiente para cubrir las tres comidas diarias, señala el informe.

Añade que, en el eje social, el 9,9% de los hogares de los asentamientos del departamento de Central tiene miembros que recibieron malos tratos físicos y/o psicológicos. En el 6,3% de los hogares hubo, en los últimos cinco o diez años, problemas con el alcohol, con drogas o con el juego, mientras el 17,6% de los jefes y jefas de los hogares se sintieron alguna vez discriminados por motivos raciales, étnicos, de identidad sexual, género, aspecto físico o, simplemente, por vivir donde viven.

Galeano señala que, ante esta situación, se debería interpelar a las instituciones del Estado paraguayo encargadas del diseño de las políticas públicas y programas de inclusión social.

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