Kennedy: Una muerte dolorosa y un misterio que se eterniza

Momento preciso en que Kennedy cae abatido y su esposa Jackeline busca refugio, originando uno de los casos criminales más entramados de la historia que compromete en grado de sospecha a agencias de inteligencia, la mafia, el propio Ejército de Estados Unidos y la fraternidad masónica.

Este 22 de noviembre se recuerda el 52º aniversario de la muerte del ex presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, mortalmente herido de bala mientras circulaba con su comitiva en una visita oficial a la ciudad de Dallas, estado de Texas.

Fue el cuarto presidente de esa nación asesinado, después de Abraham Lincoln, James A. Garfield y William McKinley, y el octavo que murió en ejercicio de sus funciones.

Más de medio siglo después del magnicidio, el asesinato es aun motivo de fuertes especulaciones, que cobran fuerza en la teoría de la conspiración, especialmente de parte de sectores opuestos a reformas por entonces revolucionarias que Kennedy pretendía instalar en el Gobierno, tanto a nivel interno como en la política internacional, ante la amenaza del comunismo.

Hasta el momento, investigaciones no concluyentes señalan como asesino a Lee Harvey Oswald, empleado de una tienda de Texas, quien habría actuado solo, a pesar de que las pericias indican sin fundamentos sólidos que el criminal debió necesitar la asistencia de otra persona para consumar el crimen con precisión.

Cuenta la historia que Kennedy se levantó temprano el 22 de noviembre de 1963 y pronunció el que sería su último discurso en vida, tras lo cual abordó un Lincoln Continental blanco y se dirigió hasta la Base Aérea de Carswell para abordar el avión presidencial que lo llevó hasta Dallas en un vuelo que no duró más de 13 minutos.

La comitiva presidencial abordó un Lincoln X-100 (denominado en clave SS-100-X por el servicio secreto) que se dirigió hacia el centro de la ciudad y al pasar el almacén se produjo el primer disparo de tres que supuestamente haría Lee Harvey Oswald.

La Comisión Warren de investigaciones concluyó que el primero de los tres disparos no impactó en el coche, sino en la acera. Casi todos están de acuerdo que Kennedy recibió dos disparos y que el último disparo le impactó en la cabeza y fue mortal.

Existen varias teorías sobre el asesinato, en medio de enorme cantidad de información probadamente falsa, aunque varias coinciden en la probabilidad de la conspiración, que comprometen a la poderosa Agencia Central de Inteligencia (CIA), la KGB, la mafia, al director de la Oficina Federal de Investigación (FBI) J. Edgar Hoover, al vicepresidente de la nación, Lyndon B. Johnson, y a Richard Nixon.

También cuentan con su cuota de sospecha en el asesinato de Kennedy el Ejército de Estados Unidos y la organización masónica.

En todo este tiempo, grupos independientes de investigadores publicaron decenas de libros bajo diversas y variadas teorías sobre la muerte del presidente, considerado uno de los más carismáticos y dotado de una visión modernista que, precisamente, ha instalado nuevos paradigmas a favor del pueblo estadounidense en particular y la población mundial en general, lo cual habría sido motivo de desagrado de sectores que truncaron la carrera del joven presidente con un disparo que retumbó en todo el mundo.

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