G-15 pasa otra factura a Cartes con reclamo de renuncia a De Vargas

Castiglioni no solo lidera el bloque colorado en el Senado sino se ha convertido en vocero del G-15, que a poco de aplicar un golpe estratégico a Cartes con la destitución de González Daher del JEM, ahora hace alarde del disenso con el oficialismo al exigir la renuncia del ministro De Vargas.

A pocos días de la sorpresiva destitución del senador Óscar González Daher como miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, poderoso bastión político encargado de presionar a jueces que quieren hacer bien su trabajo, emerge otra jugada del Grupo de los 15 (G-15) contra el oficialismo cartista en el poder.

El regimiento conformado por 15 senadores colorados anti-cartistas, de los 19 que conforman el bloque republicano en la Cámara Alta, se ha colocado en posición de guerra no declarada, aunque inocultable, contra los intereses del oficialismo partidario que hace su presentación en sociedad con la figura de Pedro Alliana como candidato a presidente de la ANR, brazo articulado de Cartes.

Del otro extremo se ubica el senador Mario Abdo Benítez, conocido en el enruedo casero como Marito, considerado funcional al senador Juan Carlos Galaverna y sus intereses de poder detrás del poder.

El encontronazo entre las dos facciones internas rivales -que asumen el perfil de enemigas en ciertos ámbitos de la campaña abierta, aun en época de veda proselitista- cobró forma con la destitución de González Daher del JEM, y ahora continúa con el pedido de renuncia del ministro del Interior, Francisco De Vargas.

El ministro “intocable”, que forma parte de la “selección nacional” del Presidente Cartes, es acusado por el G-15 de inoperante e incapaz de frenar la violencia en el Norte del país, en alusión al atentado criminal contra el ex diputado Magdaleno Silva y otras tres personas, entre ellas un hijo de quien se presentaba como candidato a intendente por el oficialismo colorado cartista.

Antes de ello, la misma agrupación parlamentaria venía reclamándole a Cartes la destitución del ex fiscal antidrogas por demostrar incapacidad para frenar al ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), acusado de cometer 43 asesinatos, a más de varios secuestros, y de instalar el terror en la extensa zona norteña.

A juzgar por los caprichos con que se maneja el poder de la República, observadores políticos estiman que, lejos de allanarse al pedido del G-15, Cartes seguirá manteniendo en el cargo a De Vargas, sin contar para nada la inquietud poblacional que exige resultados, antes que discursos, para atenuar el impacto de la inseguridad que afecta a todo el país.

Este martes, el propio titular del bloque colorado en el Senado, y referente de peso en el G-15, Luis Castiglioni, rompió la duda que manejaban sectores moderados de la política al decir que De Vargas ha perdido el rumbo y, por tanto, debe ser cambiado.

¿Qué otra sorpresa depara esta novela?

Es la pregunta que se hace la gente, en medio del culebrón partidario con final impredecible.

 

 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.