Feminicidios: “Acusados de violencia de pareja requieren evaluación psicológica en paralelo a las medidas restrictivas”

Lic. Irma Talavera: «Los profesionales psicólogos, psiquiatras y neurólogos están enfocados en el desarrollo de la neurociencia, que puede demostrar los orígenes de los trastornos de agresividad, de personalidad y de conducta que precipitan el uso de la violencia, entre ellas el feminicidio».

“Las autoridades pertinentes de nuestro país deberían priorizar las políticas públicas de salud mental, psicológica y emocional, antes que seguir lamentando muertes violentas que lastiman a la sociedad y generan un estado latente de inseguridad, acentuado por hechos luctuosos recurrentes”, afirmó la psicóloga Irma Talavera.

De esta manera, la profesional de la salud se hizo eco de los sucesivos casos de femicidio registrados en nuestro país, que este año suman el escalofriante monto de 35 víctimas, en medio de una sociedad aterrorizada que no encuentra respuesta a la dolorosa estadística.

“Feminicidio, o femicidio, es el asesinato de una mujer de manera altamente agresiva, donde el victimario generalmente acaba suicidándose, en una actitud predecible que delata la contundencia de la patología”, explicó.

Añadió que el hecho puede producirse por varios motivos, entre ellos la violencia de género (machismo), odio, desprecio, sentido de pertenencia hacia la mujer, placer, y celo, que surge como uno de los principales detonantes.

“Los hombres que incurren en este tipo de abuso extremo presentan un perfil donde predomina inicialmente el buen trato, la amabilidad excesiva, regalos especiales, etc., para ocultar su verdadera personalidad o intención, simulando ser la pareja perfecta o ideal”, expresó la psicóloga.

“De esta manera, acaba por convencer a su pareja (víctima potencial) de que se trata de una persona confiable, y tras un breve paréntesis reinicia los abusos, tortura psicológica, burlas, discriminación, violencia física, acusaciones y chantajes emocionales, sometiendo a la mujer a sus caprichos, hasta desembocar en el peor escenario con su secuela de luto y destrucción familiar”, explicó.

Al ser abordada por La Mira, la Lic. Talavera refirió que en el aspecto de la salud mental, en la actualidad los profesionales psicólogos, psiquiatras y neurólogos están enfocados en el desarrollo de la neurociencia, que puede demostrar con respaldo investigativo, test psicológicos y estudios con imágenes los orígenes de los trastornos de agresividad, de personalidad y de conducta que precipitan el uso de la violencia, entre ellas el feminicidio.

“El mal funcionamiento de la estructura cerebral y los neurotransmisores (serotonina y glándula cerebral) están vinculados con la conducta y la agresividad, e influyen en gran medida el ambiente, carencia afectiva, consumo de sustancias y alcohol, e incluso las redes sociales, que a través de imágenes o música pueden activar la predisposición criminal, que hasta entonces permanecía latente”, puntualizó.

Recomienda que, en paralelo a las órdenes judiciales de restricción, los denunciados por violencia familiar, en este caso contra su pareja, sean evaluados por un profesional psicólogo, que de acuerdo al caso podrá ordenar la terapia correspondiente, atendiendo que se trata de un caso patológico de alta peligrosidad, con el objetivo de evitar a tiempo un desenlace trágico.

“En muchos casos, la sola restricción legal puede elevar el nivel de agresividad, baja tolerancia a la frustración y control de los impulsos del acusado, que de esta manera estará aun más predispuesto para consumar el feminicidio, que puede extenderse al crimen de otros miembros del núcleo familiar o colectivo”, precisó la Lic. Talavera.

 

 

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