Errores de cálculo generan sobreestimación del crecimiento económico

El Gobierno ha estimado un crecimiento excesivamente alto del sector de la construcción, sin tener en cuenta los problemas de gestión y demoras típicas de las grandes obras de infraestructura, expresó el sociólogo.

La sobrevaloración de los nuevos mercados a los cuales el Paraguay exporta, y de la diversificación productiva nacional, ha llevado a los técnicos del Gobierno a un error de cálculo en la estimación del crecimiento económico en 2015, que se hace evidente ahora, afirmó el sociólogo Fernando Masi.

Sostuvo que el Gobierno proyectó un crecimiento económico del 4,5 por ciento basado en la dinámica del sector industrial, los servicios y la construcción, junto con un menor dinamismo de los sectores agropecuarios.

Sin embargo, una misión reciente del Fondo Monetario Internacional expresaba que no debía haber preocupación del Gobierno y de los agentes económicos si la economía paraguaya llegara a crecer menos del 4 por ciento en 2015, indicó.

Entre las fallas de las proyecciones gubernamentales, el analista señaló el haber estimado un crecimiento excesivamente alto del sector de la construcción, sin tener en cuenta los problemas de gestión y demoras típicas de las grandes obras de infraestructura.

A más de ello, se ha proyectado un crecimiento relativamente alto del sector comercio, cuyo desempeño en los hechos lo ha calificado como uno de los más flojos en lo que va del año, debido principalmente a la caída de las operaciones de triangulación de la frontera.

En la edición número 33 de la revista Economía y Sociedad, del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), el sociólogo apunta como otro error del Gobierno el haber sobreestimado el crecimiento del sector industrial.

“La industria participa con el 10 por ciento en el PIB, pero la mitad de esta participación se vincula al sector agrícola, consistente en procesamiento de productos agroalimentarios. Entonces, si el Gobierno previó un escaso dinamismo del sector agropecuario en 2015, debía esperarse que ello afecte negativamente al sector industrial”, puntualizó.

Añadió que tampoco se tuvo que minimizar el impacto de la menor demanda de commodities y haber restado importancia a las repercusiones de la recesión brasileña, que también afecta a los sectores agrícola y agroindustrial.

El articulista considera preocupante que las autoridades económicas del país hayan presentado una estimación del crecimiento carente de rigurosidad técnica, construida sobre supuestos de diversificación productiva y de desacoplamiento de las economías vecinas, cuya importancia fue magnificada.

“Es de esperar que los supuestos y proyecciones para el año entrante contengan más visos de realismo, lo que permitirá decisiones de política económica más acertadas”, observó Masi.

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