EPP mantiene su estructura de poder y ridiculiza al Gobierno

Una cincuentena de hombres que viven en el monte son suficientes para mantener a distancia a soldados de élite con armas de precisión y equipos de alta gama, mientras los familiares de los dos secuestrados no encuentran respuesta a las demandas de libertad. (Foto: Infobae).

Con dos secuestrados en su poder, el ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo demuestra conservar su esquema de fuerza que hace años mantiene en vilo al norte del país, y con ello se burla de la formidable estructura de lucha -sustentada en agentes bien formados, armas y equipos de primer nivel- del Gobierno, en medio de la decepción ciudadana generalizada.

Edelio Morínigo va camino de cumplir 16 largos meses de cautiverio, mientras el menonita Abrahan Fehr está en poder del grupo armado desde inicios de agosto pasado.

Mientras la ciudadanía se ha enfriado en su reclamo inicial de que el Gobierno haga todo el esfuerzo necesario para reivindicar el derecho de libertad de los secuestrados, la fuerza operativa instalada en el norte no reporta cambios en el escenario de pasividad y falta de resultados en que desempeña su misión contaminada de cuestionamientos.

De acuerdo a los datos, la Fuerza de Tarea Conjunta –conformada por oficiales y soldados de élite- representa una inversión mensual de 2.500 millones de guaraníes.

Esta suma incluye erogaciones varias, entre ellas beneficios salariales adicionales para los combatientes, quienes son mantenidos en alerta las 24 horas del día para no ser sorprendidos por el enemigo.

La posibilidad de ser emplazada una base militar en la conflictiva región ha sido descartada por la posibilidad de que, en caso de ser consumada, llegue a degenerar un descontento aun mayor de parte de la ciudadanía indignada, que hace tiempo exige una explicación sobre la falta de resultados de la fuerza operativa ya instalada en el lugar.

El caso más emblemático es el de Edelio Morínigo, policía en servicio activo tomado de rehén en extrañas circunstancias.

Familiares señalan que el agente fue confundido con otra persona y que no tenía mayores conocimientos sobre la lucha contra el EPP, en caso de que los criminales apuntaran con su secuestro a obtener información confidencial.

A más de ello, tampoco cuenta con recursos o bienes que puedan satisfacer una eventual demanda de dinero por su libertad.

El detalle que no cierra es que los epepistas no han presentado demandas por la libertad de Edelio, salvo en una ocasión, cuando reclamaron la libertad de seis compañeros detenidos, pero ante la negativa optaron por llamarse a silencio.

Hace 10 meses fue la última ocasión en que exhibieron una prueba de vida de Edelio, cuya suerte habría estado echada desde el momento que los secuestradores develaron su condición de agente de policía y, con ello, la posibilidad de que el esquema de acción del grupo quede al descubierto.

Con relación a Fehr, el EPP solicitó la suma de 500.000 dólares por su libertad, pero los familiares del menonita alegan que no tienen ese monto para satisfacer la exigencia y ruegan por un descuento que no se da.

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