En Paraguay, menores de 14 años mueren 4 veces más por Sida que los adultos

El expositor brinda orientaciones con la debida fuerza e insistencia. «El Sida no es broma», señala a estudiantes del colegio Abraham Lincoln, tras orientar a los jóvenes para instalar conciencia acerca del peligro del mal.

El Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), señalado de provocar el Sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), se mantiene en altos niveles de prevalencia, en medio de la preocupación de padres de familia por la falta de suficiente dinámica de prevención, tanto a nivel urbano como rural.

De acuerdo a los registros oficiales, en la actualidad unos 18.000 paraguayos de ambos sexos, de entre 15 y 50 años, convive con el virus, y cada mes se incrementa el número de diagnósticos del mal y de personas que acuden a consultar, apuradas por síntomas relacionados con la enfermedad que ataca las defensas inmunológicas y produce diverso tipo de reacción en el organismo de la persona afectada.

Las estadísticas preocupan. Del total de infectados, el 3,4 por ciento tiene menos de 15 años, mientras que la tasa de muerte de menores de 14 años es 4 veces superior a la de los adultos.

Según el Programa Nacional del Sida (Pronasida), dependiente del  Ministerio de Salud Pública, la epidemia se caracteriza por la transmisión heterosexual, la feminización y la afectación de la población cada vez más joven.

Hace un par de años se diagnosticaba dos mujeres por cada tres varones infectados, y de acuerdo a los informes esa tendencia se mantiene inalterable, con el incremento paulatino en el número de enfermos.

El Estado paraguayo se ha comprometido ante organismos internacionales de salud poblacional en lograr el acceso universal a los servicios de prevención, tratamiento, cuidado y apoyo de las personas, para sostener la respuesta al Sida, aunque con relativos resultados por la falta de información pública.

La malla curricular de la educación paraguaya, administrada por el Ministerio de Educación y Cultura, cuenta con una materia en la escolar básica llamada Ciencia de la Naturaleza y Salud.

“Periódicamente convocamos a los estudiantes y les orientamos acerca de métodos de prevención de enfermedades venéreas y Sida, por la alta prevalencia en el sector juvenil, y la necesidad de que tengan conocimiento adecuado sobre el mal, para evitar sorpresas desagradables”, afirmó la profesora Silvina Encina, directora del colegio y escuela Abraham Lincoln, de Emboscada.

Resaltó la charla sobre Sida que, durante la visita de La Mira, desarrollaba el Lic. José Servín Caballero, quien tocó el tema de forma abierta, para que los estudiantes instalen en su mente y rutina diaria el peligro, riesgos, cuidado y prevención de las enfermedades de origen sexual, según expresó.

En ese sentido, orientó acerca del uso obligado, correcto y adecuado de preservativos, y cuidarse para no reutilizar jeringas en los casos de transfusiones.

El disertante también hizo alusión a la necesidad de evitar la promiscuidad sexual, conservando la pareja.

No existe cura para el Sida, pero sí hay muchos medicamentos para combatir la infección por VIH.

Las personas pueden convivir con la enfermedad por muchos años, aunque en este trance pueden aparecer imponderables, como producto de la debilidad corporal, y degenerar en afecciones graves de algún órgano vital, especialmente el pulmón, que pueden llevar a la muerte del paciente.

 

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