Diario La Mira denuncia acoso de aliados del desgobierno y el vale todo

El amor por la Patria soñada con justicia social, equidad, reparto proporcional de la riqueza y vida digna con seguridad y servicios obligan a la prensa a redoblar la guardia para contar la verdad por encima de los intereses de sectores, convertidos en vectores, de la antipatria.

Con el posible propósito de instalar temor y amedrentamiento a través de la confrontación cobarde y silenciosa, vectores desconocidos están poniendo en práctica un sistema de acoso al Diario La Mira.

Se trata de manipulaciones electrónicas a materiales periodísticos publicados en este medio, relacionados con la Secretaría Nacional Antidroga (Senad) y, de preferencia, artículos vinculados a la Fuerza de Tarea Conjunta, encargadas supuestamente de luchar contra el narcotráfico y el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), respectivamente.

Sospechosamente, las veces que la editorial trata de sacar a luz ese tipo de información, aparece totalmente desconfigurado, evitando forzosamente la lectura debido a los garabatos que, en forma de figuras geométricas, letras y números, entorpecen incluso la visión.

Para hacer la prueba, hemos procedido a repetir la mecánica de publicación virtual una y otra vez, con los mismos resultados.

Sin embargo, los materiales que no tienen que ver con los temas que desagradan a algún sector interesado, aparecen sin problema alguno.

Expertos en electrónica e informática consultados por La Mira coinciden en señalar que la manipulación o adulteración, en sus diversas opciones, de emisiones de texto o fotografía a través de Internet son difíciles, pero posibles en un universo tecnológico que, al mismo tiempo que experimenta desarrollo y progreso fantásticos, alimenta sistemas de destrucción y vulnerabilidad espantosos.

Señalar con dedos acusadores sería harto injusto, pero no se puede negar la existencia de sectores o actores (en algunos casos, vectores) interesados en el desgobierno, el caos y la anarquía, donde puedan calzar a la perfección las piezas del vale todo, y permitirse así continuar con el estado de cosas sin la mano de la prensa.

No se puede tapar el sol con dos dedos.

La situación de apremio político, social, educativo, sanitario, de infraestructura, servicios, oferta laboral y esperanza de mejor vida que experimenta el país no es culpa de los diarios, ni de los periodistas.

No se puede esconder la realidad de los hechos que aparecen sin reservas ante los ojos de propios y extraños con maniobras tramposas, ni con armas ni con discursos.

La verdad está ahí, a disposición de la prensa y de quienes, imbuidos de espíritu de justicia, buscan generar un marco más propicio para la convivencia.

No es culpa de la prensa que la Senad haya caído en el descrédito, como consecuencia de su inoperancia e ineficiencia en la lucha contra el narcotráfico, que según su propia confesión se le ha ido de las manos, en medio de sospechas de negociados y complicidad con el esquema criminal que ha logrado colocar a Paraguay como el segundo país mayor productor de marihuana en el mundo.

La prensa tampoco tiene arte ni parte en el papelón de la Fuerza de Tarea Conjunta, que con dos centenares de soldados de alta especialización, acompañados de armas modernas, tanques de guerra y helicópteros, más salarios de primer mundo, no pueden echar mano de 15 a 30 efectivos criollos del EPP, quienes se pasean campantes por los montes e incursionan como Pedro en su casa en territorio “enemigo”.

El diario La Mira, fiel a su compromiso con la verdad, asume ante sus lectores la promesa de continuar con su editorial de lucha por un país mejor, denunciando las injusticias y sacando a luz los trapos sucios, sin importar pelo ni marca, conscientes de que, si no obramos en consecuencia, Dios y la Patria nos lo demandarán.

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