Crimen ocurre en las narices de “equipo cañón” armado por Cartes

El comandante de las Fuerzas Militares le debe una explicación al país sobre el nuevo crimen, con señales de terrorismo, registrado en la zona de intervención del equipo de seguridad especial formado por Cartes que integra el mismo general Gonzaga.

El asesinato del empleado de la estancia Lagunita se registró en plena etapa de trabajo de un equipo de seguridad especial formado por el presidente Cartes como mecanismo de emergencia ante la inseguridad declarada en el norte después de las ejecuciones de cinco agentes de la Policía Nacional.

Hace menos de un mes, el Presidente de la República convocó de urgencia al ministro del Interior, Francisco De Vargas; ministro de Defensa Nacional, Bernardino Soto; comandante de las Fuerzas Militares, Luis Gonzaga, y comandante de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo.

Luego de mantenerles en sesión reservada por un par de horas, Cartes –quien también oficia como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas- ordenó a las cuatro altas autoridades hacerse cargo de la seguridad en el norte.

Entre otras actividades, el equipo de seguridad especial debía encargarse de investigar al ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) y establecer un centro de información basado en datos de inteligencia, que también debería ayudar a esclarecer los casos de asesinatos y secuestros en esa parte del país endilgadas al grupo armado que reivindica ser una organización político-militar.

Los dos ministros del Poder Ejecutivo y los comandantes de la milicia y la Policía comprometidos por Cartes aún no reportaron informes de valor sobre la responsabilidad delegada, cuando se produce el nuevo caso de terrorismo.

El hecho ahonda la duda sobre la real intención del Gobierno de erradicar el EPP, más aun cuando se sabe que mensualmente invierte al menos 3.000 millones de guaraníes para mantener una agrupación de 1.000 personas, entre soldados de elite e investigadores, quienes hasta el momento no se han justificado.

De acuerdo a datos de la Fuerza de Tarea Conjunta, el EPP está constituido por un centenar de hombres y mujeres adiestrados con métodos terroristas.

La cifra indica una superioridad en hombres de 10 a 1 a favor del ejército oficial, que igualmente supera a los epepistas en tecnología, equipos y logística, a pesar de lo cual la FTC no reporta resultados que ameriten los recursos extraordinarios sacados de los bolsillos de la ciudadanía.

El EPP, por su lado, actúa a placer, según puede concluirse de las acciones terroristas que ejecuta a voluntad, en la misma zona de intervención del “equipo cañón” del comandante Cartes.

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.