Celdas vip desnudan carnaval en el sistema penitenciario

Parte del «pen house» que mantenía el narco Chimenes Pavâo en Tacumbú, ante la vista y oídos de las autoridades penitenciarias que consentían este tipo de privilegios a espaldas de la miseria en que convive el 99% del resto de la población penal.

Funcionaban sin problemas desde hace 25 años, a la luz y al conocimiento de todos los internos, con anuencia y complicidad de las autoridades de turno.

Las llamadas “celdas vip” se han consolidado con el paso del tiempo, constituyéndose en un antro de privilegiados que disfrutaban en prisión de comodidades, e incluso lujos, vedados a los reclusos sin recursos.

Este sistema de cosas permeó campantemente todas las administraciones penitenciarias, sin que los ministros y directores de turno repararan en las discriminaciones, seguramente a cambio de jugosas recompensas.

Todo marchaba sobre ruedas en el sector vip de la cárcel de Tacumbú, hasta que fortuitamente la prensa descubrió y reveló el esquema de irregularidades capitaneado por el capo del narcotráfico Jarvis Chimenes Pavâo.

Para que no haya dudas acerca de su condición de “preso 5 estrellas”, la comitiva fiscal interviniente descubrió que el recluso contaba con una oficina de lujo, dotada de comodidades propias, electrodomésticos, baño moderno, y para su comunicación con el mundo exterior contaba con un abanico de celulares, cuyo uso está prohibido al resto de la población penal.

Estos hechos posibilitaron al Ministerio Público adentrarse más en el caso, hasta dejar al descubierto otra veintena de habitaciones personalizadas de reos que era conocido por todos, sin que nadie atinara a “poner el palo a la rueda”.

La salida de la anterior ministra de Justicia, Carla Bacigalupo, ayudó a esclarecer muchas irregularidades en el sistema de funcionamiento carcelario, que durante su escaso tiempo en el cargo fueron tapadas por acciones positivas, como las prácticas de rehabilitación social, actividades académicas, formativas e incluso laborales para reclusos, juicios en las instituciones penitenciarías para apurar los procesos, etc.

Las autoridades que tomaron la posta de poder penitenciario afirman que acabarán con los privilegios y otros tipos de favores comunes en las prisiones, ante la duda de indignados acerca de qué y cómo harán para frenar la tentación que significa decir “sí” a las ofertas de presos con mucho poder y millones.

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