Caso Bower llena de infamia a la Justicia

Walter Bower disfruta en impunidad, luego de ordenar crueles torturas a un policía a quien acusó de conspirar, sin pruebas, según la denuncia. (Foto: Diario Hoy).

Uno de los casos más denigrantes de la Justicia paraguaya es el de Walter Bower, polémico ex ministro del Interior imputado por tortura que a través de abogados mañeros y jueces inoperantes ha cumplido 14 años de impunidad a pesar de las graves y contundentes pruebas presentadas en su contra.

Bower es acusado de tortura al oficial inspector Jorge López y al comisario Alfredo Cáceres, acusados de tener participación en un supuesto intento de golpe de Estado contra el gobierno del entonces presidente de la República, Luis González Macchi.

De acuerdo a relatos de testigos, y evidencias protagónicas, Bower ofició de mandamás de un grupo de torturadores integrado por camaradas de los policías acusados sin prueba alguna, y guiado por una sospecha sin ningún fundamento jurídico ni lógico.

El comisario Cáceres ha relatado pormenores de la presunta tortura en su contra materializada en sede de la Armada Nacional con presencia de una hinchada oficialista que pedía su cabeza por “traición”.

“Bower me ordenó que me ponga de cara a la pared. Me ató las manos hacia atrás y me vendó los ojos. Me introdujo a otra habitación. Me ordenaron que me arrodillara, y allí recibí todo tipo de golpes en todo el cuerpo, en el tímpano, en los genitales, por espacio de dos horas y 45 minutos, aproximadamente”, expresó.

Añadió que le preguntaban sobre el “golpe” y quiénes eran sus cómplices.

“Cada vez que negaba me pateaban. Les pedía por favor que no me jueguen más y ellos se reían. Parece que les causaba placer”, señaló Cáceres en entrevista reproducida por el diario ABC Color de Asunción.

Centenares de fojas de alegatos y diligencias procesales contenidas en varios biblioratos no han sido suficientes para que la causa llegue al estado de sentencia, con jueces inhibidos en cadena y arrodillados ante el poder.

Bower, mientras tanto, de la pobreza supina se ha convertido en empresario multimillonario como dueño de arrozales mecanizados, maquinarias costosas, un estilo de vida principesco y cero estrés en “molestias procesales”, como quien se siente plenamente seguro de su impunidad.

 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.