Camiones en mal estado circulan amenazantes ante el relajo de Dinatran

La cubierta hecha trizas del camión o colectivo es fiel reflejo de la falta de mantenimiento. «Estaba totalmente desgastada», opinó un chofer al observar este testimonio y cuestionar la inoperancia de agentes de Dinatran en las rutas.

El pasado fin de semana, pobladores cordilleranos se vieron sorprendidos con la aparición de restos de cubierta esparcidos en una amplia faja de asfaltado de la ruta 3, como testimonio de que en la noche o madrugada la goma dio por terminada su función en este mundo y explotó, seguramente como producto de su uso extendido y la falta de mantenimiento.

Se trata de restos de cubierta de camión o colectivo, discutían vecinos, curiosos por conocer en qué habrá terminado la historia, teniendo en cuenta que, por la zona, no existían rastros de accidente.

“Seguramente el vehículo tenía dos ruedas, y al destruirse una de ellas, siguió circulando con la otra”, dijo un chofer que bajó de su camión para retirar de la calzada las gomas destrozadas y evitar imponderables a terceros.

Se trata de un hecho repetido en las rutas nacionales, pero no por eso tratado con la debida importancia y seriedad por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, a través del organismo referencial, la Dirección Nacional de Transporte por Carretera.

La Dinatran tiene por objetivo fundamental el cuidado de la seguridad vial, a través del control estricto del estado mecánico y técnico en general de todos los vehículos de pasajeros y de cargas que circulan por las rutas del Paraguay, sin discriminación alguna.

Los agentes fiscalizadores deben salir a hacer su trabajo en cualquier hora y lugar, sin reparar en nombres, cargos o cualquier otro tipo de presión o influencia que pretendan ejercer en ellos los conductores o propietarios de los vehículos.

Sin embargo, en muchos casos ocurre esto mismo.

Según denuncias recurrentes, los funcionarios de Dinatran se han convertido, por repitencia de hechos e impunidad, en verdaderos cazadores de recompensas, a través del cobro de coimas a conductores en problemas.

“A ellos no les importa la calidad y transparencia de su trabajo, por las cuales reciben salario del Estado más beneficios laborales, sino la posibilidad de incrementar sus ingresos de forma arbitraria e ilegal”, opinó un camionero abordado casualmente por La Mira mientras aguardaba un “diálogo aparte” con el agente de Dinatran que detuvo su camión por el camino para “inspección”.

“Seguramente me va recitar las faltas del camión y el monto de la multa, pero lo que al final persiguen es cobrar una suma menor y así llegar a un arreglo pacífico”, apuntó.

Con este sistema de “fiscalización” implementado bajo la mesa por agentes corruptos de Dinatran, en un secreto a voces cuestionado por la ciudadanía, no se puede esperar seguridad en las rutas, sino la repetición indefinida de accidentes o imponderables donde están en juego la integridad personal o la vida de muchas personas.

Una reflexión compartida por la gente que debería motivar la reacción, sin más demora, de las autoridades superiores del MOPC.

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