Buscan nueva casta de «zorros» insensibles a las coimas

La nueva generación de agentes tendrá una sólida base formativa para contrarrestar conflictos, pero quedan pendientes los test psicológicos, necesarios para determinar perfiles y eventuales terapias en los casos de coimeros.

La Patrulla Caminera convoca a jóvenes postulantes a cadetes de la Academia de Formación Permanente de la institución con el fin de cubrir 300 vacancias.

Los interesados deberán acudir al Cuartel Central ubicado en la ciudad de San Lorenzo para llenar los formularios de admisión y retirar los requisitos que deberán presentar en sus carpetas desde el 15 julio hasta el 3 de agosto de este año.

Los requisitos básicos exigidos para ser agente de tránsito son los siguientes: Ser paraguayo o naturalizado, tener de 18 a 25 años de edad, presentar nota de postulación, fotocopia autenticada por escribanía de la cédula de identidad, fotocopia autenticada por escribanía de título de bachiller o constancia de estudios.

Los interesados también deben contar con certificado de antecedentes judiciales, aprobar el examen de ingreso intelectual y físico, aprobar una inspección médica y psicotécnica.

A partir del próximo 8 de agosto se iniciarán las evaluaciones psicológicas, físicas y médicas, las cuales son eliminatorias.

Los postulantes deben obtener una base del 70 por ciento de rendimiento para acceder a la siguiente escala de prueba el 22 de agosto, consistente en los exámenes de conocimientos, con las siguientes materias: lengua castellana, matemática, ciencias sociales (historia y geografía del Paraguay).

La evaluación de conocimientos también será sobre la base de 70 por ciento de rendimiento.

Con relación a las exigencias de las pruebas, las autoridades de la Patrulla Caminera expresaron que se trata de instalar una formación de calidad, con una mejor preparación física, intelectual y disciplinaria de los futuros agentes de tránsito.

La Patrulla Caminera, anteriormente Policía Caminera, es considerada por el observatorio popular como una de las más coimeras junto con las policías municipales.

La recurrencia de hechos de soborno inducidos ha generado un mar de indignación ciudadana, ante la impotencia de las autoridades encargadas, en este caso del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones, por poner freno a la práctica arrastrada de la época de la dictadura y perfeccionada con los sucesivos gobiernos “democráticos”.

Ahora se busca hacer frente a la situación con la formación y capacitación de agentes con buena base crítica, respaldada por estudios, aunque queda pendiente el reclamo ciudadano de someter a todos los agentes, comenzando por las autoridades de la Patrulla Caminera, a una obligatoria prueba psicológica para determinar el perfil conductual y actitudinal frente a conflictos o imponderables de variada procedencia.

 

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