Gobierno «invierte» en gastos, a pesar de la crisis económica regional

Con inversiones que demandarán mayor endeudamiento, crecientes pagos de intereses por los bonos, y pasivos que pueden derivar en riesgos fiscales, es probable que el próximo Gobierno tome medidas drásticas e impopulares para volver a ordenar la casa, expresó Borda.

La intención del Gobierno de modificar las reglas fiscales ha causado la reacción negativa de analistas, gremios empresariales y organismos multilaterales, y no resulta claro por qué se debería ampliar el límite del déficit fiscal cuando se mantiene una estimación de crecimiento económico de 4 por ciento en el 2015, afirmó el sociólogo Dionisio Borda.

“Para hacer frente a la desaceleración del crecimiento económico en un contexto regional, que se ha complicado con la crisis de Brasil, se planteó una política de fuerte expansión del gasto del Gobierno”, recalcó.

En la edición N°32 de la revista Economía y Sociedad, del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya (CADEP), el ex ministro de Hacienda en la era Lugo se pregunta: “¿Cuál es el grado de desaceleración o caída del PIB que justifica una expansión fiscal de gran magnitud con objetivos contracíclicos?”.

“¿Cuál es la duración estimada de dicho choque externo?”, añade.

El analista destaca varios aspectos a tener en cuenta, entre ellos el hecho que la recaudación aduanera no contribuye en el nivel esperado por la autoridad tributaria.

A más de ello, señala que la lucha contra el contrabando no muestra efectividad y no se vislumbran mejoras, poniendo en entredicho la afirmación de que hay que combatir la evasión antes que tocar los impuestos.

Borda también destaca que la política de acelerar las obras públicas sin tener definidas plenamente sus fuentes de financiamiento futuro, provoca interrogantes.

“¿Es sostenible este ritmo de inversión sin mejorar los ingresos?”, observa, tras hacer la siguiente reflexión: “¿La mega expansión de la inversión pública para combatir la desaceleración económica está acorde con la capacidad de gestión pública actual?”.

Otro aspecto que el experto en temas económicos resalta es que el endeudamiento con bonos soberanos es mayor que la capacidad de utilizar los fondos obtenidos.

Las implicancias consisten en el mayor costo financiero por mantener recursos ociosos, de riesgos fiscales en las asignaciones a empresas y entidades de créditos, y de importantes diferencias de tasas de interés con las opciones de préstamos de organismos multilaterales.

“Con inversiones que demandarán mayor endeudamiento, crecientes pagos de intereses por los bonos, y pasivos contingentes que pueden derivar en serios riesgos fiscales, lo más probable es que el próximo Gobierno se vea obligado a tomar medidas drásticas e impopulares para volver a ordenar la casa”, alerta Dionisio Borda.

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