Tal como lo hace con Cartes, la mafia marcará la hoja de ruta del próximo Presidente

Astutamente, y a sabiendas de que sin recursos no irán a ninguna parte, los políticos paraguayos sin excepción se aprestan a participar de comicios electorales internos y nacionales, generando falsas expectativas en la población con respecto a cambios en el estatus actual de gobernanza, donde los nuevos interesados en mandar dicen cosas increíbles, como prometer la democracia, hacer funcionar la justicia y dar a la corrupción su merecido.
Un punto que corrobora la sospecha de la gente se dio hace poco, cuando los políticos que ofician de parlamentarios rechazaron la ley que, en pocas palabras, ordena identificar el origen de los recursos utilizados en política que, como se sabe, provienen en gran porcentaje de la mafia.
De esta manera, con candidatos esclavos de sus patrones financistas, nada se puede esperar de la transparencia en el próximo gobierno, y lo que sí cabe aguardar es un país igualmente sumergido en los vicios que hoy le mantienen postrado, sin ánimo de mejorar, como la inseguridad, el narcotráfico, el tráfico cruel de influencias, el robo en la función pública y la impunidad.
El pueblo está enfermo y con una educación malograda, pero aun así se canta victoria y se agitan banderas de esperanza, cuando la realidad nos dice que nuestro futuro está empeñado a los enormes grupos de poder agazapados detrás de las urnas.
En esta emergencia, cuando la gente se mantiene con la soga al cuello por los problemas diarios, nuestras próximas autoridades hacen grandes esfuerzos para mentir con un velo puesto en la cabeza, mientras los enemigos reales forman fila para golpear con fuerza.
El infortunio se ha apoderado del país, y el poder se presenta en sociedad vestido de rojo, azul, y una variada gama de colores que, en la práctica, conducen a un mismo destino de desesperanza por culpa de hijos codiciosos que desprecian la autoridad del pueblo para rendirle preitesía a los financistas.

 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *