Sospechoso apuro para liberar a supuesta narco

Los detenidos, entre ellas la supuesta narco que no aparece en la foto, estaban en poder de media tonelada de cocaína, pero la fiscala no encontró méritos para inculpar a la mujer y la soltó sin pensar dos veces, ante el reclamo de los antinarcóticos.

La fiscala antidrogas de Pedro Juan Caballero, Katia Uemura, ordenó la libertad de una mujer atrapada en un operativo gigante que permitió la incautación de media tonelada de cocaína en Amambay.

La supuesta narco se encontraba en el lugar donde se realizó el operativo, acompañada de tres narcos que sí fueron detenidos y enviados a la sede regional de la Senad para enfrentar cargos penales por tráfico de drogas, entre otros delitos.

“Yo solo soy recolectora de frutas”, le contestó la mujer a la fiscala Uemura, quien de inmediato, en el mismo lugar del operativo, ordenó la liberación de la supuesta narcotraficante.

La representante del Ministerio Público tomó la determinación sin agotar las instancias de investigación propias de este tipo de procedimiento, más aun teniendo en cuenta evidencias que comprometen a la entonces detenida en el hecho de tráfico de estupefacientes, penalizado por la legislación paraguaya.

Se trata de Narcisa Ortellado Morel, paraguaya, soltera, oriunda de Pedro Juan Caballero, quien afirmó fijar residencia en el barrio San Isidro, de Lambaré, en la Gran Asunción.

Morel sería familiar cercano de Orlando Machuca Morel, también oriundo de la capital del Amambay, quien en el momento de la intervención se encontraba al mando de una camioneta que contenía parte de la carga narcótica que había sido desalijada de un avión procedente de Bolivia.

El operativo se realizó en una pista clandestina de la localidad de Carapa’i, distante 50 kilómetros de Santa Rosa del Aguaray, departamento de San Pedro, donde también fueron detenidos Sixto González Godoy y Andrés Zárate.

Machuca Morel resultó herido de bala luego de que la cuadrilla de narcos resistiera a tiros la intervención fiscal-policial.

A más de los 500 kilos de cocaína, fueron decomisados armas de fuego y una decena de bidones, similares a los utilizados para recargar de combustibles los aviones que operan en pistas clandestinas o que realizan vuelos furtivos.

Agentes de Senad contactados por La Mira cuestionaron la actuación de la fiscala Uemura por haber liberado en un santiamén a la supuesta narco.

Ello, a pesar de las semiplenas pruebas y la falta de consistencia técnica del “trabajo” que hacía una vendedora de frutas en un lugar clandestino e inhóspito, donde la presencia de terceros puede significar la muerte por “quema de archivo”.

Investigaciones mediáticas divulgas después del asesinato del periodista Pablo Medina evidencian la fuerte vinculación de políticos con narcotraficantes, e incluso de autoridades judiciales comprometidas con la mafia, en sus más diversas modalidades.

 

 

Comentarios

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *