Padres de cadetes quemados piden que intervenga DD.HH. porque temen el opareí

A la izquierda, el comandante del Comisoe, coronel Aldo Bachem Trinidad, junto a sus jefes superiores del Ejército igualmente culpables del grave caso de maltrato a cadetes.

Convencidos de que la impunidad es ley en Paraguay, padres de cadetes del Colegio Militar de Suboficiales del Ejército (Comisoe) de Itapúa exigen que el caso del subteniente de Artillería Diego Cabañas y otros oficiales acusados de derramar agua caliente por jóvenes del primer curso no quede en el opareí.
“Escuchamos decirle al cuestionado comandante Bachem que el oficial torturador tiene orden de arresto, pero dudamos que eso sea cierto porque en el Comisoe todo se maneja bajo la mesa, entre amigos”, señaló un padre indignado, abordado por La Mira.
Comentó que dentro del recinto del Comisoe reina actualmente un ambiente de nerviosismo entre la oficialidad, que impacta negativamente en los cadetes y sus familiares, quienes deben asumir las consecuencias de que el caso de tortura haya trascendido los límites de la unidad.
“A nuestros hijos les dicen señoritas porque se descubrió el caso, y hasta ahora ninguna institución u organización de defensa de derechos humanos se acercó siquiera a preguntar cómo están los cadetes quemados”, disparó una madre de familia.
Dada la situación de escándalo interno desencadenado entre el 9 y 10 de agosto pasados, los familiares de cadetes de cursos inferiores se mantienen en alerta, y admitieron que cuentan con un informante dentro del Comisoe que les pondrá al tanto de los abusos que se cometen dentro del recinto militar, ubicado a la altura del kilómetro 355 de la Ruta I, jurisdicción de San Juan del Paraná, departamento de Itapúa.
De acuerdo a los datos, los cadetes quemados luego de enfrentar una sesión de apremios físicos y maltratos psicológicos, fueron identificados como Eduardo Pereira, Lidio Galarza, Blas Centurión, y otros uniformados de apellidos Ruiz, Romero y Díaz.
A más del subteniente Cabañas, están acusados de cometer el atropello a los derechos humanos de los cadetes varios oficiales recién egresados de la Academia Militar Mcal. Francisco Solano López de Capiatá, quienes no fueron citados por el comandante Bachem como parte del esquema de supuesto castigo que ordenó la institución.
“Pedimos la intervención sin más demora de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, especialmente la diputada Olga Ferreira. Queremos que venga a ver y escuchar lo que pasa en el Comisoe, y estamos seguros que se llevará muchas sorpresas”, expresó nuestra fuente, quien pidió el anonimato por temor a una segura represalia contra su hijo.
De acuerdo a los datos, los cadetes también fueron obligados a tenderse en el piso y lamer el suelo, “para que sientan el sabor de la tierra paraguaya”, remarcó una madre indignada, tras señalar que, al mejor estilo de los campos de concentración, los jefes observaban complacientes con objetos contundentes en las manos el desarrollo de la “formación militar” de los jóvenes.

 

 

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