Ministro de Salud ni se inmuta por riesgo de muerte de huelguista de hambre

La atención de los pobladores de Nueva Colombia está centrada sobre este ministro, representante de la “selección nacional” de Cartes, a quien acusan de mostrar insensibilidad e ineficiencia para proveer una elemental ambulancia a la comunidad de 5.000 habitantes.

Poco después del amanecer de este lunes, Rafaela González de Bareiro entró en una descompensación general de su organismo como consecuencia de los 79 días de huelga que lleva adelante en reclamo de salud digna para el pueblo de Nueva Colombia con una ambulancia, medicamentos y más doctores para satisfacer las necesidades de una demanda potencial de 5.000 pobladores.

Es la tercera vez en la última semana que la madre de familia sufre los efectos de los días de privación alimentaria, pero ello parece no importar en absoluto a las autoridades locales, ni departamentales y, mucho menos, al ministro de Salud Pública.

El Dr. Antonio Barrios, considerado “intocable” en la “selección nacional” del presidente Cartes, recibió una nota de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, para informar acerca del caso, pero cumplidas dos semanas del pedido parlamentario, no da señales de respuesta.

Para los pobladores de Nueva Colombia, que desde hace más de dos meses arrastran un desencanto en cadena por el desprecio del poder al reclamo de un derecho consagrado por la Constitución, la actitud de Barrios pinta a cuerpo entero la baja calidad profesional del secretario de Estado, para quien no tiene importancia la vida de un ser humano en riesgo latente de muerte por un paro cardiorrespiratorio, como secuela de los tantos días de privación alimentaria.

Hasta el momento, la huelguista solo ha recibido promesas de todos los colores y calibres.

Con el paso de los días, el intendente municipal de la comunidad, Nelson López, se mandó a silencio, al igual que los concejales y la patética “Comisión de Salud”, que en todo este tiempo no se ha anotado ni un mérito para permanecer en vigencia.

La 3ª. Región Sanitaria había prometido una ambulancia para el pasado 15 de mayo, en coincidencia con el Día de la Madre, pero ello no ocurrió.

La directora sanitaria, Dorisel Ferreira, incluso le pidió a la huelguista rezar mucho para que pueda evacuarse el reclamo lo más pronto posible, pero se han agotado velas y desgastado rosarios, sin resultado alguno.

Los diputados de Cordillera, hasta ahora se pasan en ambages.

Ningún representante de la Comisión de Derechos Humanos tuvo la dignidad de presentarse siquiera a llevar su apoyo a la valiente ciudadana que ha asumido como suya la reivindicación de todo un pueblo, a costa de su salud y su propia vida.

La huelguista afirma que no cederá en su reclamo, mientras el poder hace pasar los días, sin pensar en la consecuencia segura que tendría para todas las autoridades vinculadas el fallecimiento de la huelguista, o alguna secuela grave en su salud, lo que cual está dentro de las probabilidades, opinó un médico consultado por La Mira.

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