“La educación paraguaya siempre fue funcional a la desigualdad”

“Ya no queremos ser educados para ser la mano de obra barata y cada vez más desechable de este sistema”, afirma el gremio campesino en un comunicado, tras manifestar su solidaridad con la lucha que llevan adelante los estudiantes de la UNA.

El sistema educativo en Paraguay siempre ha sido funcional a la desigualdad, porque educa para obedecer y acatar, no para pensar ni criticar, de manera a que ese pequeño grupo pueda seguir manteniendo su poder y privilegios sobre la gran mayoría del pueblo, afirma la Federación Nacional Campesina (FNC).

En un comunicado dado a conocer a la opinión pública, manifiesta su solidaridad con las manifestaciones que llevan adelante los estudiantes universitarios, “porque en las mismas se gesta inicialmente una lucha de masa contra la corrupción y muestran la senda que estamos obligados a recorrer para conquistar una universidad en favor de nuestro pueblo y del país”.

“Apreciamos la participación directa de la masa estudiantil que se involucró en el debate y en el planteo sobre los problemas de la universidad, rebasando las estructuras formales”, añade.

En ese sentido, sostiene que “los pobres siempre hemos luchado por nuestro derecho a la educación, a una educación que nos permita el desarrollo pleno de nuestras potencialidades como seres humanos con dignidad, y a no ser educados para ser la mano de obra barata y cada vez mas desechable de este sistema”.

“Hemos luchado contra la violencia estructural de una de las sociedades más injustas del mundo, donde un pequeño grupo acapara la tierra y todo tipo de privilegios”, recalca.

En la óptica de la FNC, el sistema educativo vigente se encuentra en un “proceso de modernización de la opresión”, y apunta a reformarse para profundizar la exclusión, sin participación del pueblo.

“A pesar de todo, los poderosos nunca han podido apagar la rebeldía popular. Fuera de las aulas, el campesinado pobre en lucha aprendió a ponerse de pie, sobreponerse a la penuria y abandono, y fijar la mirada en una patria nueva. Desde hace muchos años, fuera de las aulas, hemos aprendido el debate democrático y la lucha organizada y autofinanciada”, dice el comunicado.

Los firmantes del documento expresan que el campesinado pobre está luchando por una patria nueva, con un modelo de desarrollo nacional orientado a satisfacer las necesidades de la mayoría de la gente, respetuoso de las diferencias, en un marco democrático real y no más de fachada.

“Luchamos por nuestros derechos a la tierra, a la salud, a la educación. Los pobres luchamos por llegar a la universidad, pero nuestro desafío es conquistar una universidad para el desarrollo nacional, que produzca conocimiento para el pueblo”, puntualiza la FNC.

“Necesitamos cambiar este sistema injusto, y producir el conocimiento para esa nueva sociedad, para la verdadera democracia basada en la distribución de la riqueza. Luchamos por nuestro derecho a la educación en el marco de esa patria nueva”, alega la Federación Nacional Campesina.

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