EPP hace arrodillar de nuevo al Gobierno con otro secuestro que genera industria de burlas y decepción

Poderío de fuego y acción de la FTC, pero muy tarde. El esquema de intervención siempre se produce después de los secuestros, en una rara maniobra que genera críticas de todos los calibres contra la inútil creación del presidente Cartes. (Foto: ABC Color).

Cuando un sector de la ciudadanía harta de la inseguridad abrigaba la esperanza de libertad de tres secuestrados que se encuentran en poder el ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), un nuevo caso de plagio mancha al Gobierno y pone en riesgo la inversión en el norte del país, dañando severamente la imagen del Paraguay y del presidente Horacio Cartes, señalado como culpable directo del estado de cosas.
El ciudadano menonita Franz Hiebert se suma al policía Edelio Morínigo, el también menonita Abrahan Fehr y el ganadero Félix Urbieta como víctima de la agrupación criminal, que marca con fuego su presencia en los montes de San Pedro y mantiene en cuclillas especialmente al pueblo menonita, que históricamente ha demostrado una proverbial conducta pacifista y respeto por los demás, entre otros valores dignos de imitar.
La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), conformada supuestamente por los mejores efectivos del Ejército, la Senad y la Policía Nacional, en la práctica demuestra, una vez más, que se trata de un enorme elefante blanco, cuyo mantenimiento sin ninguna utilidad le cuesta al pueblo paraguayo la friolera de un millón de dólares mensuales.
El colono Hiebert fue llevado por la fuerza de la estancia San Eduardo de la colonia Santa Clara, jurisdicción de Tacuatí (Departamento de San Pedro), el pasado 20 de agosto por la noche, cuando el tractor que fue a buscar fue encontrado totalmente quemado, mientras el EPP reivindicaba el secuestro.
Como se ha vuelto repetido, la FTC reaccionó tarde, realizando aparatosos procedimientos a posteriori, llenando de efectivos fuertemente armados y equipos especiales el entorno de la estancia atacada, y sacando conclusiones sobre el hecho que bien podría hacerlo como medida preventiva en todo el área bajo su jurisdicción, que en la práctica demuestra ser sobradamente vulnerable.
Durante el actual gobierno del presidente Cartes ya se han cambiado seis comandantes de la FTC, pero unos tras otros han demostrado supina inoperancia a la hora de presentar resultados, con lo cual la indefensión se presenta desnuda en el norte, mientras el Gobierno improvisa y hace campaña política para las elecciones generales del 2018.
La propia FTC dice que San Pedro es zona del EPP, pero en la práctica es como si se tratara de un dato menor, a juzgar por la facilidad con que los subversivos se movilizan en el lugar y los golpes que, según lo han demostrado, consuman sin oposición alguna, a la hora y el lugar que quieren, y en contra de la víctima que ellos eligen.
En medio de este estado de cosas de desarrolla la dinámica de vida en el Departamento de San Pedro, mientras la política de seguridad del Gobierno hace agua por todos lados y mantiene en vilo permanente a la ciudadanía indefensa.

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