Empresa de Vierci, vinculada a fuerte esquema de lavado de dinero

Antonio J. Vierci, propietario de Ciffart, empresa presuntamente vinculada con una organización internacional dedicada al lavado de dinero, a través de compañías fantasmas, que estarían dirigidas a consumar negociados de alta gama en el fútbol.

La firma Ciffart, propiedad del Grupo Vierci, tendría conexiones con la mafia del lavado de dinero internacional a través de la creación de empresas fantasmas orquestada a través de un bufete instalado en Panamá y capitaneado, entre otros, por Ramón Fonseca, alta autoridad del Gobierno panameño, señalado como testaferro y lavador de activos del dictador libio Muammar Gaddafi, y conectado con Lázaro Báez, acusado de lavar dinero de la presidenta argentina Cristina de Kirchner.

Las sospechas sobre el conglomerado de Antonio J. Vierci comienzan por el nombre de la empresa, constituida por las mismas letras, leídas del revés de su par brasileña Traffic, dedicada a comprar derechos de transmisión e involucrada en negociados de millones de dólares, entre ellos la emisión de la Supercopa de 1997, cuando los clubes recibieron pagas en dólares procedentes del paraíso fiscal Islas Caimán, según denunció Eurico Miranda, ex presidente del club Vasco da Gama.

Una investigación del Canal 13 de televisión, emitida la noche del domingo en el programa AAM, desnuda parte del esquema de negocio que involucra a Traffic y Ciffart.

Traffic fue adjudicada por la Asociación Paraguaya de Fútbol para televisar los partidos de la selección paraguaya en las eliminatorias del Mundial de Sudáfrica 2010.

Esto ocurría en junio de 2007, durante la presidencia de Juan Ángel Napout.

Sin embargo, tres meses después, apareció una adenda que obligaba a emitir las transmisiones solo a partir de 120 kilómetros de Asunción, o del lugar donde se disputaban los partidos.

La empresa adjudicada para cumplir esta cláusula fue Ciffart, presentada por el mismo Napout como brasileña, y entre las operadoras locales que adquirieron los derechos figuraba Telefuturo, de Antonio J. Vierci, el mismo propietario de Ciffart, o sea, la supuesta competencia de la corporación brasileña Traffic, leído al revés.

¿Qué conexiones habría entre Traffic y Ciffart? ¿Se trata de un conglomerado gigante formado entre cuatro paredes con piezas vinculantes ligadas al esquema internacional de lavado de dinero y otros delitos conexos, como blanqueo de activos, fraude y crimen organizado? ¿Hay vinculaciones directas entre el escándalo de la FIFA y los súper negociados de las empresas adjudicadas con la televisación de partidos?

De acuerdo a las evidencias que saltan a la luz, se trata de un prontuario de carátula impredecible, con raíces profundas internadas en las enmarañadas oficinas de los popes del fútbol paraguayo, salpicados de corrupción y protagonistas de un escándalo con la venta de derechos de transmisión televisiva de partidos que, tempranamente, se dirigen al opareí, de la mano de los poderosos intereses en juego, entre ellos los de la propia Ciffart.

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