El Gobierno mata el perro pero no la rabia, ayudando a expandir el narcotráfico

Las intervenciones solo sirven finalmente para la foto, porque en la práctica no contribuyen a desalentar, y mucho menos a erradicar el flagelo del narcotráfico, que se expande peligrosamente en Paraguay.

Una comitiva integrada por agentes de la Senad y el Ministerio Público realizó incursiones en diferentes establecimientos rurales del Departamento de San Pedro para la anulación de centros de producción y acopio de marihuana, logrando destruir más de 35 toneladas de la hierba en un solo operativo, informa el sitio oficial de la secretaría nacional antidrogas.
Uno de los puntos de mayor producción resultó ser nuevamente la comunidad de Kambá Rembé, distrito de General Resquín, donde fueron descubiertos más de 11.000 kilos de la droga, específicamente en sectores rodeados de asentamientos campesinos.
En un establecimiento rural fueron detectadas varias bolsas de marihuana picada y 8 hectáreas de plantaciones de cannabis en etapa de crecimiento, distribuidas en 2 parcelas.
Esta superficie erradicada equivaldría a la producción potencial de 24.000 kilos de marihuana.
En otra estancia de las inmediaciones, los intervinientes se incautaron de gran cantidad de marihuana picada y en panes, oculta en 5 puntos diferentes, que alcanzaron la suma de 12.000 kilos de macoña prensada.
La totalidad de las evidencias incautadas en ambas propiedades alcanzó 11.480 kilogramos de marihuana picada, distribuida en 282 bolsas.
También se hallaron otros elementos utilizados en la producción de la droga, como prensa metálica, guillotina, cintas de embalaje y enseres domésticos.
Intervino el fiscal Isaac Ferreira, quien dispuso la destrucción total de lo incautado, previa toma de muestras. El golpe asestado a la economía ilícita que sostiene a los criminales ronda el millón de dólar, resultante de la destrucción de más de 35 toneladas de la droga.
En una omisión repetida, por causas no informadas, la Senad no dio a conocer la identidad de los dueños o encargados de los establecimientos intervenidos.
Tampoco se conoce acerca de la detención de algún narcotraficante, con lo cual la institución del Estado procede a matar el perro, pero no la rabia, dejando intacta la estructura de poder de la mafia y ayudando a expandir en el país y el mundo la plaga del narcotráfico.

 

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