Dramático relato de huelguista al Papa sobre impiedad de autoridades

La huelguista se mantiene firme en su cruzada de sacrificio para conseguir una ambulancia para la población cordillerana a la que dice representar. Decidió enviarle una carta personal al Papa “para que sepa la mala calaña de autoridades que tenemos“, afirma.

Rafaela González de Bareiro, madre de familia de la localidad de Nueva Colombia, a 48 kilómetros de Asunción, le envió una carta al Papa Francisco en la cual narra pormenores del sacrificio que ha asumido con una huelga de hambre que ya lleva más de tres meses, y la esperanza de que la ilustre visita genere un cambio de conciencia y actitud en autoridades nacionales que se niegan a proveer una ambulancia al precario puesto de salud de la comunidad cordillerana.

“Nueva Colombia cuenta con 6.000 habitantes y un servicio de salud indigno, sin doctores ni medicamentos. Tampoco contamos con una ambulancia para trasladar a nuestros heridos, enfermos críticos y embarazadas a punto de gestación, lo cual nos convierte en una ciudad marginada y sufriente, víctima de autoridades falsas y mentirosas“, señala la huelguista.

Añade que las falsas promesas de mejoras en el puesto sanitario han generado decepción generalizada, y denuncia la burla de que es víctima la población de parte de los poderes local, departamental y nacional.

En la carta que le hizo llegar a Francisco a través de una persona encargada de la organización de bienvenida, según comentó, la huelguista señala con dedo acusador al intendente municipal de Nueva Colombia, Nelson López; la directora de la 3a. Región Sanitaria, Dorisel Ferreira; y los diputados departamentales Milciades Duré, Nazario Rojas Salvioni, Víctor González y Zacarías Vera Cárdenas.

“Todos ellos se han burlado de nuestro pueblo haciendo falsas promesas de mejoras en el puesto sanitario, que funciona en medio de una terrible carestía“, indica el escrito, tras aludir a las penurias que deben soportar por la falta de ambulancia.

“Santo Padre, cada vez que tenemos una persona herida o un enfermo muy grave, nos ponemos frente al primer vehículo que aparece en el horizonte y suplicamos que se nos haga llegar a un hospital mejor“, puntualiza.

La huelguista ha perdido 17 kilos de peso en todo este tiempo, y afirma que las autoridades, lejos de mostrar preocupación o sensibilidad ante el reclamo de la población, “compiten entre sí para mentir, y encima pretenden demeritar el reclamo del pueblo diciendo que los manifestantes son subversivos, tratándoles de locos“.

Acusa también al ministro de Salud Pública, Antonio Barrios, y al propio presidente de la República, Horacio Cartes, de “cerrar los ojos ante la triste realidad del pueblo sin salud y mirar hacia otro lado, donde no hay problemas ni pobres, y sí mucha esperanza de continuismo“, en alusión a la campaña política partidaria con vistas a los candentes comicios internos del 26 de julio.

Rafaela de Bareiro sufre periódicas descompensaciones en su salud física, como secuela de la aguda privación de alimentos, y en un momento de impotencia ante el desprecio de las autoridades al reclamo de una ambulancia para la población llegó a decir: “Si me muero, échenle la culpa al presidente Cartes“.

“¡Santo Padre, ayúdenos!“, expresa en su parte final la carta en cuestión, con copias que les fueron entregadas a centenares de periodistas extranjeros destinados a la cobertura de la visita papal.

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