“Con autoritarismo, Evo busca el control total del poder”

Evo ha tenido un excelente manejo de la macroeconomía que permite entender el crecimiento país, pero hay una falta de concordancia entre la retórica del vivir bien y la realidad de una sociedad materialista y mercantilista, afirmó Mesa.

El ex presidente de Bolivia Carlos Mesa (derecha) afirmó que el actual modelo de Gobierno de izquierda en ese país se apoya en el “rentismo extractivista” y en un “paradigma desarrollista anclado en la segunda mitad del siglo pasado”.

“Hay una falta de concordancia entre la retórica del vivir bien y la realidad de una sociedad materialista y mercantilista poco proclive a la visión comunitaria y solidaria. El discurso ambientalista está en dramática contradicción con la filosofía real del Gobierno sobre el tema”, sostuvo en declaraciones divulgadas por el diario Ahoradigital.

Mesa cuestionó “el autoritarismo basado en la premisa de la construcción de un poder hegemónico, cuyo objetivo es el control del poder total y la subordinación de los órganos del Estado al órgano Ejecutivo”.

El presidente Evo Morales, “no ha abierto ningún vaso comunicante con la oposición, y se ha basado en una lógica centralista poco flexible a la aplicación real de un Estado de autonomías”, apuntó.

Según el periódico, el ex presidente también mencionó la fragilidad institucional y el razonamiento de que la “algarada callejera” resuelve cualquier conflicto y sólo se atenúa por la fuerza y legitimidad del jefe de Estado.
“La revolución ética, una vez más, se enfrenta con la realidad de la penetración de la corrupción. Nuestra desastrada justicia sigue hundida en la ineficiencia y la falta de probidad. La gravitación del narcotráfico y el incremento de la inseguridad ciudadana son más que preocupantes”, agregó.

En contrapartida, Mesa reconoció que el Gobierno de Morales está entre los más “significativos” en los casi dos siglos de vida independiente de Bolivia.

Al hacer un balance de los diez años que cumplió el líder izquierdista como presidente de Bolivia, Mesa subrayó que se trata de excepción, no una regla.

“Sería miope no asumir que se trata de un momento relevante que convierte a Morales y a su proceso político en uno de los más importantes de la República”, recalcó.

Entre otros méritos del primer presidente indígena de Bolivia, destacó

el retorno del rol dominante del Estado en la economía a partir de la nacionalización de algunas empresas, la recompra de otras y la reformulación de contratos -incremento de impuestos incluido- con las operadoras petroleras.
“Un inteligente manejo macroeconómico permite entender las extraordinarias oportunidades que ha tenido el Gobierno para encarar emprendimientos de salud, educación, saneamiento básico, infraestructura, telecomunicaciones e industria, que han dado lugar a avances significativos en la reducción de pobreza, aumento de poder adquisitivo, movilidad social con la aparición de una nueva clase media y la consecuencia de un ensanchamiento muy importante de la demanda interna”, puntualizó Mesa.

 

 

 

El ex presidente de Bolivia Carlos Mesa (derecha) afirmó que el actual modelo de Gobierno de izquierda en ese país se apoya en el “rentismo extractivista” y en un “paradigma desarrollista anclado en la segunda mitad del siglo pasado”. 

“Hay una falta de concordancia entre la retórica del vivir bien y la realidad de una sociedad materialista y mercantilista poco proclive a la visión comunitaria y solidaria. El discurso ambientalista está en dramática contradicción con la filosofía real del Gobierno sobre el tema”, sostuvo en declaraciones divulgadas por el diario Ahoradigital.

Mesa cuestionó “el autoritarismo basado en la premisa de la construcción de un poder hegemónico, cuyo objetivo es el control del poder total y la subordinación de los órganos del Estado al órgano Ejecutivo”.

El presidente Evo Morales, “no ha abierto ningún vaso comunicante con la oposición, y se ha basado en una lógica centralista poco flexible a la aplicación real de un Estado de autonomías”, apuntó.

Según el periódico, el ex presidente también mencionó la fragilidad institucional y el razonamiento de que la “algarada callejera” resuelve cualquier conflicto y sólo se atenúa por la fuerza y legitimidad del jefe de Estado.

“La revolución ética, una vez más, se enfrenta con la realidad de la penetración de la corrupción. Nuestra desastrada justicia sigue hundida en la ineficiencia y la falta de probidad. La gravitación del narcotráfico y el incremento de la inseguridad ciudadana son más que preocupantes”, agregó.

En contrapartida, Mesa reconoció que el Gobierno de Morales está entre los más “significativos” en los casi dos siglos de vida independiente de Bolivia.

Al hacer un balance de los diez años que cumplió el líder izquierdista como presidente de Bolivia, Mesa subrayó que se trata de excepción, no una regla.

“Sería miope no asumir que se trata de un momento relevante que convierte a Morales y a su proceso político en uno de los más importantes de la República”, recalcó.

Entre otros méritos del primer presidente indígena de Bolivia, destacó

el retorno del rol dominante del Estado en la economía a partir de la nacionalización de algunas empresas, la recompra de otras y la reformulación de contratos -incremento de impuestos incluido- con las operadoras petroleras.

“Un inteligente manejo macroeconómico permite entender las extraordinarias oportunidades que ha tenido el Gobierno para encarar emprendimientos de salud, educación, saneamiento básico, infraestructura, telecomunicaciones e industria, que han dado lugar a avances significativos en la reducción de pobreza, aumento de poder adquisitivo, movilidad social con la aparición de una nueva clase media y la consecuencia de un ensanchamiento muy importante de la demanda interna”, puntualizó Mesa.

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