Colosal estafa en caso San Agustín va rumbo al opareí

Luis Ortigoza, joven líder liberal colocado en el Indert supuestamente para consumar la reforma agraria, que nuevamente fue postergada para dar paso a la angurria de dinero de una rosca corrupta integrada por referentes del Ejecutivo, el Legislativo y el sector privado.

El feroz negociado con la venta de tierras del establecimiento San Agustín, durante el gobierno de Federico Franco, se encamina a la extinción sin culpables, debido a las chicanas impuestas por la defensa y la tibia reacción de la Justicia para frenar este tipo de maniobras tramposas.

Lejos de llegar a instancias definitorias con las pruebas contundentes, la justicia se allana sin oponer resistencia a la entretejida maraña extendida por astutos abogados defensores.

El daño contra el patrimonio público evidenciado por el Ministerio Público se consumó el 27 de marzo de 2013, luego de que el Indert ordenara el pago de G. 46.884.846.163 guaraníes por la propiedad de 5.700 hectáreas ubicada en el departamento de la Cordillera que, según peritos, no valía más de G. 1.000 millones.

Los principales acusados en el caso son el ex presidente del Indert, Luis Ortigoza (puntero político de Franco), diputado liberal Milciades Duré, escribana Marta Roa, legislador del Parlasur Emanuel Friedmann, ex consejero del Indert, Justo Gamarra y los peritos del MOPC Mario Echeverría y Víctor Luis Blanco.

La venta se habría consumado en el marco de un acuerdo político entre el PLRA en el poder, y el partido oviedista Unace, con vistas a las elecciones presidenciales del 2013, que por entonces se presentaban con posibilidades de victoria para la novel alianza.

Este hecho habría precipitado el “exceso de confianza” del Gobierno, que sin dar muchas vueltas a la posibilidad de enriquecimiento ilícito consumó el negociado a espaldas de la ley y de la razón.

Una evaluación realizada por el MOPC luego de la caída del poder liberal tasó la propiedad en cuestión en unos 39.000 millones de guaraníes, unos 7.000 millones de guaraníes menos de lo que percibió la “entente” negociadora líbero-oviedista.

San Agustín estaba asociada al senador oviedista Jorge Oviedo Matto, quien no fue molestado por la justicia y permanece inmune e impune en su cargo, en medio de la crítica generalizada de indignados ciudadanos.

La fiscalía, en base a estudios de suelo, señaló que las tierras no cumplen las finalidades de la reforma agraria, en el sentido de que casi el 40 por ciento del total de la propiedad no es apta para la agricultura, el principal rubro de la política productiva del Gobierno.

San Agustín cobró G. 48.000 millones, como parte de un negociado de G. 60.000 millones. El monto restante no fue retirado, en una extraña reacción de los encargados del establecimiento.

A partir de la declaración de los imputados en tribunales, se puso en marcha el “operativo blanqueo”, que según abogados consultados por La Mira se está cumpliendo al pie de la letra.

Hasta el momento, la causa enfrenta todo tipo de trabas en la instancia de apelación, mientras corren los plazos.

Según fuentes confiables, Luis Ortigoza se ha convertido en el nuevo millonario de San Pedro, a pesar de su corta edad.

Vecinos del caudillo liberal de origen llanista comentan que el mismo ha adquirido bienes valiosos a nombre de terceros, y de un plumazo pasó a adquirir pose de potentado, después de difíciles años de juventud rodeado de necesidades propias de una familia humilde.

 

 

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