Ante sospechas de más tragadas, piden extender auditoría en Emboscada

Peña aplaude su gestión, mientras la Contraloría le pone contra las cuerdas con una auditoría que revela posibles tragadas multimillonarias en la Municipalidad. Ahora busca con desesperación continuar en el cargo, tentando posiblemente impunidad y más multiplicación de bienes y recursos.

Indignados de la ciudad de Emboscada solicitan a la Contraloría General de la República que extienda la auditoría realizada a la gestión municipal del intendente Raúl Peña, tras ser descubiertos presuntos desvíos de fondos de Fonacide y Royalties por más de 3.000 millones de guaraníes en el año 2013.

Sostienen que la investigación contable debe abarcar desde el momento de creación del Fonacide, en el 2012, y de los Royalties, en el 2010, debido a la sospecha generalizada de que habría más tragadas de fondos, patentizadas por el estado lamentable de falta de infraestructura y servicios en la ciudad, ubicada a 35 kilómetros de Asunción.

El intendente actual conforma una dictadura municipal de 20 años, iniciada por su hermano Espirión Peña, y durante todo el tiempo que se mantuvieron en el cargo no han sido capaces de articular estrategias de gestión oportunas y adecuadas que permitan al pueblo salir de su estado de atraso y necesidades por doquier.

Antes bien, se dedicaron a multiplicar sus bienes, con estancias, estaciones de servicio, colectivos de transporte, flota de camiones, explotaciones de piedra y otros “rebusques”, como los negociados con la pensión por tercera edad de Raúl Peña, mientras la población sufre las secuelas de la postergación.

Los propios correligionarios liberales del intendente ponen en tela de juicio el origen de la fortuna de los Peña y el estado de precariedad en que se encuentra la ciudad, que no dispone de agua potable sino por algunos días, y horas, como producto de la inoperancia e ineficiencia de las autoridades.

Espirión Peña ha enfrentado una denuncia cajoneada por supuestos hechos punibles contra la prueba documental, al inflar supuestamente el presupuesto municipal por casi 200 millones de guaraníes mediante la adulteración del acta de sesiones de la Junta Municipal.

Su hermano Raúl, por su parte, aparece comprometido con la no presentación de ingresos por Royalties por 1.700 millones de guaraníes, y no puede probar dónde, cómo y cuándo invirtió otros 1.162 millones de guaraníes recibidos del Fonacide.

La administración Peña tampoco ha podido justificar pagos por otros 180 millones de guaraníes para estudios y proyectos de inversión, en transgresión a la Ley de Administración Financiera del Estado.

Por todo ello, los indignados emboscadeños piden que la gestión económico-financiera del intendente municipal -actualmente con permiso en el cargo para tentar el re-rekutú- sea investigado por lo menos en los últimos 6 años de gestión, de los 10 años que se encuentra al frente de la Municipalidad.

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